Receta: Albóndigas de berenjena

Confieso que lo peor que siempre he llevado de las dietas ha sido el pensar que comer ya que normalmente acababa cansada de repetir platos como pechuga de pavo o pollo, algo de pescado, ensaladas… Eso supone que al cansarme me entraba ansiedad por cometer ‘pecados’ alimenticios que se consiguen mucho más rápido. Próximamente si quieren les explico cómo evitar pecar, mientras, vamos a cocinar un plato sano y muy sabroso con el que estoy encantada:

Ingredientes:
* 1 kg de carne molida de vacuno (ternera).
* 2 cebollas medianas.
* 1 berenjena grande.
* Especias varias: perejil, orégano, ajo en polvo, cúrcuma.
 
¡Empezamos!
Picar en cuadraditos la berenjena y la cebolla. Yo no le quito la piel a la berenjena porque tiene muchas propiedades pero si lo prefieres puedes pelarla.
 
Poner en un plato hondo la berenjena ya picada y meterla en el microondas durante 12 minutos al máximo de temperatura para que se ablande. No hace falta ponerle agua ni ningún ingrediente más, solo la berenjena.
Este paso es optativo pero a mi me ayuda para conseguir darle mejor forma a las albóndigas -> triturar las cebollas y la berenjena hasta conseguir más o menos una pasta para que de esta manera quede todo más compacto.
 
En un bol comenzar a mezclar la carne molida con la cebolla (así le damos tiempo a la berenjena para que se enfríe un poco). A continuación añadir también la berenjena.
Llega uno de los momentos que a mi me parecen más divertidos, añadir especias (yo siempre improviso). En este caso le he puesto perejil, orégano, ajo en polvo y cúrcuma. 
A continuación toca seguir amasando para que se mezcle todo bien.
Si tienes niños pueden hacer este paso juntos, será muy divertido. 
 
Toca coger toda la masa y hacer bolitas del tamaño que quieras (pero cuidado! tienen que caberte en la boca jajaja). Yo las voy colocando directamente sobre una hoja de papel en la bandeja del horno.
 
Por último, cerrar el horno y ponerlo a 250º grados durante 20 minutos aproximadamente (cada horno es un mundo, así que vete vigilando que no se quemen. Yo las saco cuando las veo doradas).
¡Hecho! Ahora solo queda servirlas y disfrutar de su jugoso sabor.
Si te animas a hacerlas sácales una foto y compártela conmigo que me encantará verla, ya sea en los comentarios de aquí o en el Facebook. Lo mismo si tienes alguna duda.
Anotación: No te preocupes si ves que empiezan a soltar líquido, la cebolla es una verdura con mucha agua y es normal que al coger calor derrame algo de su jugo. Además, como NO usamos aceite eso nos ayuda a que se vayan haciendo por debajo y no se peguen.
¡Hasta la próxima!

 

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